Este mes de diciembre hemos vivido en Mallorca una jornada de solidaridad, encuentro y alegría compartida con el mercadillo de Santo Tomás de Mater, obra de las Franciscanas Hijas de la Misericordia que pone en el centro a las personas con discapacidad intelectual y a sus familias, y que cuida cada relación desde la fraternidad y el servicio.
El mercadillo de Santo Tomás, celebrado en el Centro Mater de Palma, reunió el pasado miércoles a centenares de personas en un ambiente de comunidad y acogida. A lo largo de la mañana, personas trabajadoras y usuarias de los distintos servicios, aulas y talleres de Mater ofrecieron productos de artesanía, plantas, meriendas, manualidades y juguetes de segunda mano, fruto de un trabajo hecho con paciencia y dedicación.
El evento tuvo también un fuerte componente solidario: el 10% de la recaudación de los puestos de Mater se destinará a iniciativas sociales de MISOL, especialmente al proyecto de hermanamiento entre la entidad social mallorquina y el Centro de Educación Inicial y Especial San Francisco de Asís de El Alto (Bolivia). Este curso el proyecto lleva por título «Proyectando sonidos y colores inclusivos» y busca generar oportunidades desde la escucha, la creatividad y la inclusión.
Durante la jornada se rifaron también cestas solidarias en beneficio de MISOL, un gesto que refuerza el compromiso común con las personas más vulnerables y con la construcción de un mundo más justo desde lo cotidiano.
El mercadillo de Santo Tomás de Mater es un claro ejemplo de cómo la fraternidad, el trabajo en red y la solidaridad pueden vivirse con alegría y sencillez.
Desde MISOL queremos agradecer a Mater, a todas las personas participantes y a quienes se acercaron al mercadillo su implicación y su espíritu generoso. Gracias a iniciativas como esta, seguimos caminando juntos y juntas, sembrando esperanza y construyendo una sociedad más humana y comprometida.



