El sábado 22 de noviembre tuvo lugar un encuentro muy especial para los proyectos de MISOL en Bolivia. Una jornada de trabajo y convivencia que reunió, en el Hospital San Francisco de Asís (HSFA), a los equipos de Cochabamba, Sucre, El Alto y al propio equipo del hospital, con el objetivo de seguir fortaleciendo el camino compartido.
Desde primera hora de la mañana, los distintos equipos se encontraron para conocerse mejor, crear conciencia de identidad como Congregación y analizar de manera conjunta la intervención que se está llevando a cabo en los diferentes territorios. Fue un espacio de reflexión sincera y participativa, donde se pusieron en común fortalezas, retos y áreas de mejora, siempre con la mirada puesta en ofrecer una atención más humana, digna y transformadora.
Más allá del trabajo técnico y organizativo, la jornada fue también una oportunidad para cuidar los vínculos y reforzar el sentimiento de pertenencia. El ambiente de participación y escucha se prolongó hasta el final del día, que concluyó compartiendo un almuerzo con platos típicos de La Paz y algunos sabores traídos desde España, como sobrasada, jamón salado, chorizo, turrón o mazapanes. Un gesto sencillo que ayudó a estrechar lazos y celebrar el encuentro desde la cercanía y la fraternidad.
La experiencia dejó un poso profundo entre las personas participantes, que resumieron la jornada con palabras como satisfacción, esperanza, inquietud ante los desafíos, dignidad, felicidad, visión compartida, conocimiento, familia, equipo, nuevas ideas y el corazón lleno.
Encuentros como este refuerzan el sentido de misión común de MISOL y nos recuerdan que el trabajo en red, el cuidado de las personas y la construcción de equipo son pilares fundamentales para seguir acompañando procesos de transformación social desde una mirada comprometida y fraterna.









