El pasado lunes 4 de mayo, MISOL celebró el Día de la «Madre de la Misericordia» junto al Centro Mater de Palma, obra de las Franciscanas Hijas de la Misericordia que pone en el centro a las personas con discapacidad intelectual y a sus familias, y que cuida cada relación desde la fraternidad y el servicio. Un día de celebración muy especial para toda la Congregación de las Franciscanas Hijas de la Misericordia.
Una fecha muy significativa para MISOL, un día que nos invita a volver a la raíz de nuestra misión y a renovar el compromiso con los valores que nos inspiran: la fraternidad, la solidaridad, el cuidado y la cercanía hacia las personas más vulnerables.
Celebrar este día es también recordar el sentido del valor de la misericordia: una forma de mirar, acompañar y transformar la realidad desde los pequeños gestos cotidianos. Un espíritu que se hace vida en la convivencia, en el cuidado cotidiano, en la alegría compartida y en el compromiso con las personas y la comunidad.
La jornada estuvo marcada por actividades, momentos de convivencia y una gran participación por parte de personas usuarias y profesionales de Mater. Un día lleno de emoción, alegría y de encuentro.
MISOL estuvo presente en esta celebración tan significativa de muchas maneras. Durante la jornada se llevaron a cabo diferentes acciones solidarias destinadas a apoyar los proyectos e iniciativas sociales de MISOL. Además, nos sumamos a la jornada con una parada solidaria en la que los usuarios y trabajadores de Mater pudieron acercarse a nuestra obra y conocer más de cerca todas las acciones y proyectos en los que trabajamos en comunidad. Espacios sencillos y llenos de sentido, desde los que compartir solidaridad y compromiso con todas las personas que participaron en un día tan especial de celebración.
Desde MISOL queremos agradecer a Mater, a todas las personas que participaron y celebraron en comunidad en el Día de la «Madre de la Misericordia», y a quienes colaboraron con nuestras iniciativas solidarias, por su implicación, cercanía y generosidad.
Gracias a días como este, recordamos la importancia de caminar juntos, sembrar esperanza y seguir construyendo una sociedad más humana, fraterna y comprometida.




